Orígenes cristianos y figura de los primeros santos
La tradición cristiana local y la predicación temprana en Italia se reflejan en la memoria eclesial beneventana. En particular, el papa Juan Pablo II recuerda que la fe llegó «desde los albores de la evangelización en Italia» y alude a la figura del primer obispo históricamente atestiguado de la ciudad: san Gennaro, mártir asociado a la región de influencia napolitana.
Fundación y elevación a sede metropolitana
Según datos consignados en el Annuario Pontificio, la sede de Benevento fue erigida en el siglo I y posteriormente elevada a archidiócesis metropolitana el 26 de mayo de 969.
Al mismo tiempo, la tradición historiográfica transmitida por la Catholic Encyclopedia sitúa la elevación a dignidad metropolitana en 929.
En consecuencia, para una síntesis histórica rigurosa suele indicarse que la erección/antigüedad es atribuida a época antigua, mientras que la promoción a metrópoli aparece en distintas tradiciones cronológicas (929 o 969) según el enfoque documental o historiográfico utilizado.
Benevento medieval y vínculos con el papado
Durante el Medievo, Benevento fue un centro político y eclesial de primer orden. Juan Pablo II afirma que la ciudad fue durante «medio millennio» la capital de un ducado y que, con Arechi I, el proceso de evangelización se extendió por el territorio circundante. En este contexto, menciona obras sagradas -incluida la catedral dedicada a la Virgen Reina- y subraya que la diócesis alcanzó el rango de metrópoli, consolidándose además los vínculos con el papado, hasta llegar a juramentos de fidelidad por parte de los beneventanos.