La reorganización eclesiástica de 1993 redistribuyó territorios entre diócesis para delimitar con mayor claridad la jurisdicción pastoral.
La archidiócesis de Eger transmite el territorio oriental a la diócesis de Debrecenensis-Nyiregyhazana, incluyendo:
- el comitado de Szabolcs-Szatmár-Bereg, y
- una parte del comitado de Hajdú-Bihar que hasta entonces dependía de Eger.
Además, la reorganización afecta a la diócesis de Vác mediante cesiones relacionadas con el comitado de Nógrád y con un conjunto de parroquias especificadas, así como la recepción de la localidad de Jánoshida.
En el mismo marco, el decreto precisa que la diócesis de Vác modifica su ámbito jurisdiccional con cesiones y anexiones hacia otras circunscripciones eclesiásticas, mientras conserva parroquias añadidas desde otros territorios.
Por último, el texto define la composición de la diócesis de Debrecenensis-Nyiregyhazana a partir de comitados previamente vinculados en parte a Eger y en parte a otras diócesis.