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Archidiócesis de Hierápolis en Siria

La archidiócesis de Hierápolis en Siria corresponde a una sede eclesiástica antigua asociada a la ciudad de Hierápolis, también vinculada al nombre Mabog/Maboug (Bambyke en la tradición griega). La Iglesia mantiene esa memoria en el derecho mediante su carácter de sede titular, sin jurisdicción territorial propia hoy, y la vincula a los nombramientos de prelados.1

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreArchidiócesis de Hierápolis en Siria
CategoríaOrganización religiosa
DescripciónSede eclesiástica antigua vinculada a la ciudad de Hierápolis (Mabog/Maboug), centro comercial y militar en la Antigüedad tardía, fortificada por Justiniano, escenario de saqueos y batallas, y hoy conservada como título titular.
Autoridad EclesiásticaPapa Pío XII
Estadosin jurisdicción territorial propia hoy
Fecha3 de marzo de 1952
PaísSiria
PatriarcadoPatriarcado de Antioquía
Personas RelacionadasAlejandro (defensor del nestorianismo), Filoxeno/Xenaia (c. 523, monofisita), Esteban (c. 600, autor de vida de san Golindouch), Franco (obispo latino activo en 1136), Rosalvio Costa Rego (titular nombrado 3 de marzo de 1952)
TipoDiócesis, Archidiócesis titular, Commagene/Eúfrates, provincia de Alepo
Ubicaciónárea de Membidj y KaraMembidj, unas 20 millas al oeste del Éufrates

Tabla de contenido

Identidad histórica: Hierápolis, Mabog y Bambyke

Hierápolis aparece en la tradición eclesiástica como una sede ligada al ámbito del Éufrates (Commagene) y al horizonte del Patriarcado de Antioquía. La tradición historiográfica identifica su nombre nativo como Mabog o Maboug, y explica la transformación del topónimo a partir de formas griegas, como Bambyke, y del uso monetal de Seleuco Nicator, que conviven con las denominaciones posteriores de Hierápolis o Hierópolis.1

«Ciudad Santa» y culto de Atargatis (Derceto)

La fama de Hierápolis se conectó con el apelativo de «Ciudad Santa» mediante la referencia al templo de la diosa siria Atargatis, también conocida como Derceto. La tradición describe que la diosa venerada en otras regiones (como Palmira y Ascalón) representaba una iconografía singular: la paloma actuaba como animal sagrado y Atargatis aparece en forma de mujer-pez.1

Localización: Membidj y Kara-Membidj

La geografía de la sede antigua suele relacionarse con el área de Membidj, identificada como una caza del sanjacado y vilayato de Alepo, en una llanura fértil. La tradición ubica el poblado a unas veinte millas al oeste del Éufrates, con una población cifrada en alrededor de 1500 habitantes.1

Las ruinas de Hierápolis se sitúan unos trece millas al norte, en Kara-Membidj. Los relatos históricos atribuyen allí restos de acueductos y murallas bizantinas asociadas a la obra de Justiniano.1

Papel civil y militar en la Antigüedad tardía

Bajo los seleúcidas y los romanos, Hierápolis funcionó como un gran centro comercial y como lugar de descanso para las caravanas que viajaban desde Seleucia hacia Babilonia.1

Como capital de la provincia de Commagene (o Éufrates), la ciudad adquirió un carácter militar decisivo. La tradición la presenta como fortaleza estratégica capaz de concentrar fuerzas romanas y bizantinas cuando los persas cruzaron la frontera y tomaron posiciones iniciales de defensa.1

Relatos históricos: saqueos, estancias imperiales y fortificación

La tradición sitúa el saqueo del templo de Hierápolis a manos de Craso durante la expedición contra los partos.1

La ciudad recibió después la atención de Juliano el Apóstata, que detuvo su marcha durante varios días antes de partir contra Sapor.1

En 540, Hierápolis evitó el saqueo por parte de las tropas de Cósroes mediante el pago de una multa elevada.1

La obra defensiva de Justiniano explica la pervivencia de estructuras: la tradición atribuye a este emperador la fortificación de la ciudad, con reducción del perímetro de las murallas y la construcción de numerosas torres; los restos conservados permiten recorrer el circuito en aproximadamente una hora.1

La historia también vincula el emplazamiento con los conflictos medievales tempranos: en 1068, el emperador Romano Diógenes tomó la ciudad y frenó el avance turco.1

Peregrinación y vida religiosa antigua

Hierápolis atrajo peregrinos por motivos religiosos conectados con el culto local. Luciano de Samosata describe que los visitantes acudían dos veces al año para verter agua a través de una apertura en un abismo, y ese tipo de prácticas alimentó la reputación espiritual del lugar en la memoria cultural posterior.1

Dimensión eclesiástica: sede metropolitana y tradición antioquena

La tradición eclesiástica describe la sede de Hierápolis como metrópolis dentro de la provincia del Éufrates en el marco del Patriarcado de Antioquía. Ese encaje explica la continuidad del nombre de Maboug en el ámbito eclesial antiguo, aunque la sede actual opere como título.1

La tradición también relaciona la importancia de Antioquía con la primacía reconocida por el Concilio de Nicea en la región, punto útil para comprender por qué sedes metropolitanas del entorno sirio conservaron una referencia antioquena en sus orígenes.1

Obispos, controversias y figuras vinculadas a la sede

La tradición vinculó a la sede de Hierápolis/Maboug con figuras influyentes en el debate cristológico de los primeros siglos:

  • Alejandro, presentado como defensor ardiente de la herejía nestoriana, falleció en el destierro en Egipto.1
  • Filoxeno, también identificado como Xenaia (fallecido hacia 523), aparece como un escolástico famoso asociado a posiciones monofisitas.1
  • Esteban (c. 600), relacionado con la autoría de una vida de san Golindouch.1

En el siglo VI, la tradición describe que, bajo el patriarca Anastasio, la sede metropolitana de Maboug contaba con nueve obispados sufragáneos. Asimismo, Chabot recogió la presencia de trece arzobispos jacobitas entre los siglos IX y XII.1

La documentación histórica también conserva noticia de un obispo latino, Franco, activo en 1136.1

Sede titular en la disciplina eclesiástica contemporánea

La Iglesia mantiene el recuerdo de la antigua sede mediante su consideración como archidiócesis titular. Los nombramientos de prelados con el título de Hierapolitanae in Syria figuran en los documentos oficiales de la Santa Sede.

Un ejemplo aparece en un decreto de 3 de marzo de 1952: el papa Pío XII nombró titular a Rosalvio Costa Rego como titular de la archiepiscopal Ecclesiae Hierapolitanae in Syria, con anterioridad auxiliar de la sede de Fluminis Ianuarii bajo el cardenal Jacobus S. R. E. Cardinalis de Barros Camara.2

Precauciones históricas: confusión con otras «Hierápolis»

La coincidencia de nombres exige distinguir cuidadosamente sedes distintas:

  • La tradición advierte que no conviene confundir la sede de Hierápolis en Siria con Hierápolis en Arabia, con frecuencia confundida en listados posteriores de titulares.1
  • La historiografía distingue también entre Hierápolis en Siria y otras Hierápolis/Hierópolis de mayor o distinto rango (por ejemplo, una sede de Frigia Pacatiana) y otra sede de Isauria, sufragánea de Seleucia.1

En particular, el caso de san Abercio ofrece un foco habitual de confusión toponímica. La tradición identifica a san Abercio como obispo de Hierópolis/Hierápolis en otro contexto geográfico vinculado a Frigia Salutaris; los relatos sobre su epitafio y su conexión con inscripciones antiguas se relacionan con el ámbito de esa región, y no con la Hierápolis siria.3

Conclusión

La archidiócesis de Hierápolis en Siria conserva, como título eclesiástico, la huella de una ciudad antigua marcada por su centralidad cultural, su papel comercial y militar en el marco del Éufrates, y su fama religiosa vinculada al culto de Atargatis/Derceto. La Iglesia mantiene esa memoria en los nombramientos de prelados titulares y conserva, además, los ecos de sus debates antiguos a través de figuras atribuidas a la sede de Maboug.1,2

Citas y referencias

  1. Hierapolis. Enciclopedia Católica, Hierapolis (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23
  2. Sacra congregatio consistorialis, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: No VIII, junio, 1952, 41 (1952). 2
  3. Inscripción de Abercius. Enciclopedia Católica, Inscripción de Abercius (1913).
Modificado el 5 de julio de 2026 • FideScore™ 6.91Citar este artículo

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