La jurisdicción eclesiástica de Oviedo se vincula al marco civil del territorio asturiano: en la descripción clásica de la sede ovetense, el obispado abarcaba la provincia civil del mismo nombre -asociada al antiguo Reino de Asturias-, además de determinados arciprestazgos rurales en provincias vecinas como Lugo, León, Zamora y Santander. La capital, Oviedo, contaba con una población de 42.716 habitantes en la cifra recogida por la fuente histórica consultada.1
En la disciplina eclesiástica, la archidiócesis de Oviedo forma parte de una provincia eclesiástica: tras su elevación, se estableció una estructura en la que la sede metropolitana de Oviedo queda como referencia para las diócesis sufragáneas designadas en el documento apostólico.3


