La tradición histórica identifica a la Iglesia de Salta como una diócesis que abarca, en su configuración originaria, las provincias civiles de Salta y Jujuy, en el norte de Argentina. La ampliación y reorganización posterior del mapa eclesiástico afectó la extensión territorial, pues la creación de nuevas diócesis durante el siglo XIX fue detrayendo zonas de la jurisdicción salteña.2
Hoy, la Archidiócesis de Salta actúa como sede metropolitana dentro de su provincia eclesiástica.


