Liduvina nació en Schiedam (Países Bajos) el 18 de abril de 1380 y murió el 14 de abril de 1433.3 Su vida quedó marcada por una enfermedad prolongada iniciada durante el invierno de 1395 a raíz de una caída mientras patinaba con amigas, con una herida que evolucionó hacia gangrena y un sufrimiento creciente, sin que la medicina pudiera curarla.3,4
Desde el comienzo de su tribulación, se subraya que Liduvina fue vista por muchos como una cristiana profundamente orientada a la Virgen María y, posteriormente, configurada por una espiritualidad centrada en la Pasión de Cristo y en la Eucaristía.3,4


