El Codex Mosquensis I se clasifica como un manuscrito uncial, es decir, escrito en mayúsculas griegas antiguas sin espacios entre palabras, típico de los códices bíblicos medievales. Data del siglo IX y se encuentra en la Biblioteca del Santo Sínodo en Moscú, una institución eclesiástica rusa que alberga valiosos documentos cristianos. Este códice no abarca la totalidad de la Biblia, sino que se centra en secciones específicas del Nuevo Testamento: los Hechos de los Apóstoles, las Epístolas Católicas (de Santiago, Pedro, Juan y Judas) y las Epístolas Paulinas (las cartas atribuidas a san Pablo).
Su formato es de pergamino, con un número de folios que varía según las descripciones paleográficas, aunque no se detalla exhaustivamente en los registros disponibles. El texto sigue la convención bizantina predominante en la época, con divisiones en lecciones litúrgicas que facilitaban su uso en la liturgia eclesial. A diferencia de códices más completos como el Codex Vaticanus o el Sinaiticus, el Mosquensis I representa un ejemplo de manuscrito parcial, común en las tradiciones monásticas orientales donde se copiaban secciones específicas para el estudio o la oración.



