La diócesis constituye una circunscripción eclesiástica en la que el obispo, en comunión con el Papa, preside la vida cristiana en su territorio. En la práctica pastoral, la diócesis ordena la evangelización, sostiene la celebración de los sacramentos y promueve una formación que impulse a los fieles a vivir el Evangelio en todos los ámbitos: la familia, la cultura, el trabajo y la vida social.
Como Iglesia particular, la Diócesis de Almería articula su misión en torno a la comunión eclesial: la asamblea litúrgica del domingo, la escucha de la Palabra de Dios, la catequesis, la caridad organizada y la atención a la vocación de los ministros ordenados y de los miembros de la vida consagrada.



