Unificación en una sola persona episcopal (1985)
La reorganización contemporánea aparece documentada en Acta Apostolicae Sedis mediante un decreto de 25 de enero de 1985. En él se establece que entre las diócesis unidas «sem aeque principaliter inter se unit» -es decir, con igualdad en dignidad dentro de la unión- existirá una configuración en la que el mismo obispo presida sobre las diócesis reunidas, mencionándose expresamente Macerata, Tolentino, Recanati, Cingoli y Treia.
En ese mismo acto se prevé que el obispo pueda conferir oficios a presbíteros «promiscue» (de manera indistinta) de las diócesis vinculadas, y se encomienda la ejecución a un obispo designado para la coordinación de la transición, bajo competencias comunicadas a la Congregación competente.
Denominación de la diócesis unificada (1986) y decreto de 1987
El decreto de 1987 explica que, atendiendo a criterios generales, se decide que las circunscripciones encomendadas antes al cuidado pastoral de un solo obispo se coalescan en una sola realidad diocesana con la estructura que se detalla.
Se confirma así una denominación diocesana para la nueva estructura, «Dioecesis Maceratensis-Tolentina-Recinetensis-Cingulana-Treiensis», y se precisa que las iglesias catedralicias de Tolentino, Recanati y Cingoli, Treia, reciben el título de concatedrales, en conmemoración de sus tradiciones antiguas.
Además, el decreto indica que la nueva diócesis tendrá:
- un único capítulo catedral,
- una única curia episcopal y un único tribunal eclesiástico,
- el seminario,
- consejos diocesanos (entre ellos Consilium Presbyterale y Consilium Pastorale),
- así como organismos y órganos de apostolado previstos por el derecho canónico, con capacidad de traslado o remoción por potestad episcopal.