La diócesis de Santa Rosa nació por dismembración de otras circunscripciones eclesiásticas, siguiendo el criterio de reordenar la atención pastoral en el territorio. El decreto de erección describe la composición diocesana a partir de territorios que se separan de diócesis existentes y fija una estructura territorial propia.1
En el mismo acto, la Santa Sede establece la sede episcopal y determina la naturaleza del templo que recibe el rango catedralicio.1
