La diócesis organiza su vida eclesial desde Sora, ciudad donde se conserva el título de la iglesia catedral de la diócesis unificada.1
El decreto de 1987 fija el nombre diocesano como «Dioecesis Sorana-Aquinatensis-Pontiscurvi», mientras que el uso oficial actual incorpora también el topónimo Cassino en la denominación latina.1
En cuanto a la geografía civil, la diócesis reúne territorios distribuidos entre las provincias italianas de Caserta y Aquila.2
En el marco del derecho canónico y de la práctica de las diócesis en Italia, los límites eclesiásticos concretan el territorio diocesano y la incorporación de los bienes e instituciones anejos, conforme a la normativa correspondiente.3



