La Diócesis de Tarrasa pertenece a la tradición latina y se organiza como una Iglesia particular con obispo propio. Su referencia jerárquica inmediata se sitúa en la provincia eclesiástica de Barcelona, al estar vinculada a la Archidiócesis de Barcelona como Iglesia metropolitana.
En el régimen de la Iglesia, una diócesis concreta desarrolla su misión a partir de la comunión con el Papa y con el colegio de obispos, bajo la competencia de los dicasterios correspondientes en la Curia Romana. En la práctica pastoral, la unidad de la diócesis se articula en torno al ministerio del obispo diocesano, que ejerce la solicitud por su Iglesia particular como responsable ante Dios del cuidado doctrinal, litúrgico y caritativo.2



