Antigüedad y fundación atribuida a san Pablo
La creación de la diócesis se remonta al siglo IV.
Una tradición local y diversos historiadores atribuyen a san Pablo el papel de fundador de la diócesis.
Primeros obispos transmitidos por la tradición
La tradición señala a san Rufo, hijo de Simón de Cirene, como primer obispo.
Villanueva explica la relación entre la tradición y un obispo posterior a la reconquista de Tortosa: identifica a Godofredo (Gaufridus) como abad del monasterio de san Rufo en Aviñón, situado en el contexto del «primer obispo» tras la recuperación del territorio frente a los musulmanes.
Nombres vinculados a los primeros siglos
Historiadores locales proponen también otros obispos como Lirioso (364) y Heros (hacia 400), nombres que no aparecen en determinadas listas comparativas de obispos empleadas en trabajos posteriores.
Otros repertorios sitúan como primer obispo conocido a Urso (516).
Restauración medieval y periodo de dominio musulmán
Una referencia enciclopédica relaciona la diócesis con origen apostólico y fija su restauración en 1141.
Durante el periodo de dominio musulmán en Tortosa (715-1148), la diócesis sufrió con fuerza y la documentación histórica conservada resulta limitada.
Aun así, aparece Paterno con el título de «Episcopus Civitatis Tortuensis» en 1068.
Tras la captura de Tortosa el 31 de diciembre de 1148 por Ramón Berenguer, la diócesis recuperó su relevancia anterior.