Relación con el mundo gnóstico
El docetismo no nació como una simple reflexión interna sobre un punto doctrinal, sino como resultado de la influencia de tendencias gnósticas. El enfoque gnóstico enfrentó la materia y el espíritu, y atribuyó la salvación a la liberación de la «esclavitud» material, por lo que chocó con la afirmación cristiana: «El Verbo se hizo carne».
Esa incompatibilidad empujó a algunos grupos a «adaptar» la doctrina cristiana: recibieron con nombres cristianos la idea de un Salvador, pero desfiguraron la realidad de la Encarnación.
Conexión posterior con el maniqueísmo
La tradición eclesiástica describe que el docetismo reapareció con fuerza en el ámbito maniqueo. Los maniqueos distinguieron entre un «Jesús» capaz de padecer y un Cristo «impasible», y describieron la pasión de Cristo como una ficción «mística». Así, el cuerpo y la muerte de Cristo perdían su carácter real.
Evidencias y primeras menciones
La Enciclopedia Católica recoge que el nombre «Docetae» aparece en el siglo II en el contexto de un conflicto eclesial sobre la lectura pública de textos apócrifos, en el que un obispo prohíbe un evangelio relacionado con el grupo. También sitúa menciones en autores cristianos posteriores (por ejemplo, Clemente de Alejandría).,