Cambios en la vestimenta y decoración
En la mayor parte del tiempo de Cuaresma, el altar se mantiene sin flores y los sacerdotes visten de púrpura. En Laetare, sin embargo, la Iglesia permite el uso de vestiduras rosadas (en lugar del púrpura) y la presencia de flores en el altar, simbolizando la alegría que anticipa la Resurrección,. El deán y el subdeán pueden portar dalmáticos en vez de los habituales chasubles plegados, resaltando la diferencia litúrgica con los demás domingos de Cuaresma.
Permiso para instrumentos y flores
El Circular Letter I.C. 25 de la Congregación para el Culto Divino confirma que, en Laetare, se permite el empleo de instrumentos musicales y la decoración del altar con flores, excepciones a la norma general de la Cuaresma que restringe ambos elementos. El Misal Romano también señala que, aunque normalmente no se decoran los altares ni se usan instrumentos, Laetare constituye una excepción clara.
Lecturas y tema central
El Prefacio de la Misa de Laetare enfatiza la luz del bautismo y la resurrección, citando la segunda lectura: «Despiértate, tú que duermes, levántate de los muertos, y Cristo te iluminará”. Esta temática se complementa con la antífona de la Comunión que recuerda al ciego de Juan 9, subrayando la iluminación espiritual que se recibe en la Eucaristía. El Gospel típicamente relata el milagro de los cinco panes, reforzando la idea de la abundancia y la providencia divina que se anticipa en la Pascua.