La Iglesia no teme al progreso científico, pero critica el uso ideológico
Evangelii Gaudium afirma que la Iglesia no desea «retener» el progreso científico, y se alegra de reconocer la capacidad enorme que Dios da a la mente humana. También enseña un principio metodológico: cuando las ciencias llegan a conclusiones a las que la razón no puede refutar, la fe no contradice esos resultados.
Al mismo tiempo, se advierte que no debe concederse a una opinión científica aún no suficientemente verificada el mismo peso que a un dogma de fe; el problema no está en la razón como tal, sino en la promoción de una ideología que bloquea el diálogo auténtico y sereno.
Síntesis entre métodos de ciencia, filosofía y teología
Evangelii Gaudium añade que la Iglesia propone un camino distinto del positivismo y del cientificismo: busca una síntesis que respete los métodos propios de las ciencias empíricas y, además, integra áreas como la filosofía, la teología y la fe. Señala expresamente que la fe «no es temerosa de la razón»: busca y confía en ella, porque la luz de razón y de fe proviene de Dios y no puede contradecirse.
Distinción clara de competencias: ciencia y teología
En el ámbito de la investigación cosmológica y el discernimiento teológico, se subraya la necesidad de una distinción metodológica: evita un «cortocircuito» perjudicial tanto para la ciencia como para la fe. En esa misma línea, se afirma que las preguntas sobre el comienzo del universo y su evolución interesan a ciencia, filosofía, teología y vida espiritual, siendo un espacio donde las disciplinas se encuentran y a veces chocan.