El gozo como fruto del Espíritu
El gozo es mencionado como fruto del Espíritu Santo en la lista paulina de Gálatas 5, 22-231. No se trata de una emoción efímera, sino de una paz interior y alegría profunda que brota de la unión con Dios (Rom 14, 17; 1 Tesalonicenses 1, 6)2.
Diferencia entre gozo mundano y gozo espiritual
El gozo mundano depende de circunstancias externas y es pasajero, mientras que el gozo espiritual «nace de la presencia del Espíritu en el corazón» y permanece aun en medio de pruebas y sufrimientos3. San Pablo exhorta a «rejubilarse en el Señor siempre» como expresión de este gozo permanente4.

