Contexto histórico y primeras manifestaciones
En 1933, una joven llamada Mariette Banneux afirmó haber recibido varias apariciones de la Virgen María, quien se identificó como Virgen de los Pobres y prometió ser «salud de los enfermos». Estas manifestaciones coincidieron con la crisis social y económica de la época, ofreciendo un mensaje de esperanza a los más vulnerables1.
Reconocimiento eclesiástico
El obispo de la diócesis de Liège, Louis-Joseph Kerkhofs, declaró oficialmente la autenticidad de las apariciones el 22 de agosto de 1949, estableciendo la base para el desarrollo del santuario y la devoción mariana en la zona2. Desde entonces, la Iglesia ha mantenido una vigilancia pastoral, aprobando la veneración pública y fomentando la peregrinación al sitio.

