La Iglesia Católica reconoce múltiples títulos bajo los cuales el pueblo cristiano invoca a la Santísima Virgen. En el caso de Madonna di Bonaria, la tradición devocional presenta a María como Madre solícita y protectora, y el título «Buen Aire» expresa la idea de favor, amparo y serenidad que muchos fieles asocian a la acción maternal de María.1
En 2013, el papa Francisco dirigió una audiencia a los fieles que veneran a la Virgen bajo este título, dando además un testimonio histórico sobre la relación entre la advocación de Cagliari y el nombre de Buenos Aires.1


