Tradición del origen de la imagen y el acontecimiento de 1467
Uno de los rasgos más singulares de la devoción del Buen Consejo de Genazzano reside en su lazo con Albania. La tradición recogida en el testimonio de Juan Pablo II afirma un vínculo concreto: la imagen venerada en Genazzano procede de Escútari (en albanés, Shkodër). Según la pia tradición, la imagen «trasmigró» desde la iglesia que la acogía, escapando milagrosamente de la invasión turca de 1467.
Este relato conecta la historia de la imagen con la memoria de la Iglesia que atraviesa persecuciones y reorganizaciones, y ofrece una clave espiritual: la providencia de Dios mantiene vivo un signo de fe cuando el mundo parece oscurecerla.
Juan Pablo II en Genazzano: Rosario, comunión e historia
En abril de 1993, Juan Pablo II se refirió al santuario de Genazzano como un lugar amado y frecuentado por devotos del mundo entero, y habló de la recitación del rosario en un contexto mariano. También dirigió palabras a los agustinos, custodios pastorales del santuario, y expresó su oración ante la Virgen del Buen Consejo invocando protección materna sobre el viaje apostólico al que se disponía.
Juan Pablo II vinculó expresamente Genazzano y Escútari a través de la imagen del Buen Consejo: recordó que el santuario albanés mantiene un «profundo vínculo» con Genazzano y relacionó ese lazo con el camino eclesial de renovación.,
Además, una audiencia general del 28 de abril de 1993 explicó con detalle el sentido del «signo de la especial protección» de María: el santuario de Escútari había sido dos veces arrasado en la historia, y la última destrucción tuvo lugar en 1967 durante un periodo de dictadura empeñada en borrar huellas religiosas. Los gestos eclesiales del nuevo comienzo -ordenación y colocación de la primera piedra del nuevo santuario- aparecieron como un resultado de la providencia divina, custodio de la fe.
En el lenguaje de la Iglesia, este hilo histórico no convierte la devoción en una mera crónica: ofrece un marco para comprender cómo María acompaña a la comunidad cristiana en sus etapas más duras, sosteniendo la esperanza.