El pelagianismo recibe su nombre de Pelagio y designa una herejía de la época patrística que niega el pecado original y también la gracia cristiana en el sentido pleno que enseña la fe católica.1
Capacidad humana y salvación «sin gracia imprescindible»
La teología católica describe el pelagianismo como una doctrina que exagera la capacidad de la naturaleza humana hasta el punto de dejar «casi sin espacio» para la gracia cristiana. Con esta postura, la voluntad humana acabaría logrando por sí misma, en el plano de la salvación sobrenatural, el paso desde la justificación hasta la vida eterna.2
Además, el pelagianismo llega a sostener que la voluntad soberana puede elevarse a la santidad plena e incluso a una cierta impecabilidad mediante la observancia perseverante de los mandamientos y el triunfo infalible sobre las tentaciones.2
Naturalismo moral y lógica interna del error
La crítica católica ve en el pelagianismo un naturalismo moral: cuando el hombre se presenta como suficiente para alcanzar el bien sobrenatural por sus propias fuerzas, el sistema conduce «como consecuencia lógica» a suprimir el pecado original y a negar la gracia.2
