Los doce libros menores
En la tradición católica, los libros proféticos se dividen en profetas mayores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel) y profetas menores, cuya extensión es más breve1. Los profetas menores son: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías1.
Características literarias
Aunque su nombre sugiere menor importancia, estos escritos poseen una gran profundidad teológica. Cada profeta aborda situaciones concretas de su tiempo-opresión, injusticia social, apostasía-y, al mismo tiempo, proclama la promesa de redención para todo el pueblo de Dios2.


