El Rito hispano-mozárabe recibe distintos nombres en la tradición. La denominación mozárabe proviene de la situación histórica posterior a la desaparición del rito en la España cristiana: los cristianos que continuaron usándolo en territorio de dominio musulmán fueron conocidos como mozárabes o mazárabes. Ese término describe a las personas y no introduce, por sí mismo, una procedencia árabe del rito.2
Otros nombres (gótico, toledano, isidoriano) conectan el rito con su desarrollo en el tiempo del reino visigodo, con la sede metropolitana de Toledo o con la revisión atribuida a san Isidoro de Sevilla.2
