El culto cristiano a figuras con nombres parecidos genera confusiones históricas. La Iglesia distingue varias personalidades antiguas y, por eso, conviene delimitar quién es quién cuando aparece el nombre «Apolinar».
Apolinaris de Valence (obispo)
La tradición hagiográfica también presenta a un Apolinar venerado como obispo en Valence, vinculado a la renovación moral de su diócesis tras el desorden de un prelado precedente y a episodios de conflicto eclesial en la época de los reinos bárbaros. El relato lo describe como un pastor apreciado por su pueblo y como figura relevante en debates eclesiásticos vinculados a la moral matrimonial.,
Apolinaris Claudius (apologista)
Otro personaje de nombre semejante, Apolinaris Claudio, aparece como apologista cristiano, obispo de Hierápolis en Frigia, y autor de tratados polémicos contra errores de su tiempo, además de una apología dirigida al emperador. Su conmemoración litúrgica se fija el 8 de enero.
Apolinar el Anciano y Apolinar el Joven (ámbito intelectual y doctrinal)
En la Antigüedad tardía, el nombre Apolinar también se asocia a autores cristianos de ámbito intelectual. Un Apollinaris de Laodicea aparece como obispo y estudioso que escribió obras bíblicas y apologéticas.
Además, la historia doctrinal menciona a Apolinar el Joven (obispo de Laodicea) ligado a una controversia teológica que terminó siendo rechazada por la ortodoxia: el apolinarismo. Ese movimiento cristológico sostenía una explicación del conocimiento humano de Cristo que la Iglesia consideró herética, y los concilios posteriores lo condenaron.
Esta distinción evita mezclar, en la memoria popular, al mártir de Rávena con el personaje polémico del siglo IV, cuya relevancia pertenece al plano de la historia de las doctrinas.