Las Escrituras registran cuatro apariciones principales de Gabriel, destacando su rol como mensajero divino1.
Antiguo Testamento
En el Antiguo Testamento, Gabriel se le aparece al profeta Daniel.
- En el libro de Daniel, capítulo 8, Gabriel explica la visión del carnero con cuernos, interpretándola como la destrucción del Imperio Persa por Alejandro Magno y la posterior división de su reino entre sus generales, de donde surgiría Antíoco Epífanes1.
- Posteriormente, en el capítulo 9 de Daniel, después de que Daniel ora por Israel, Gabriel se le aparece «volando velozmente» para comunicarle la profecía de las «setenta semanas» de años que precederían la venida de Cristo1.
- Aunque no se especifica si es Gabriel, la descripción en Daniel 10:5-6 a menudo se le aplica, resaltando su majestuosidad1.
Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento, las apariciones de Gabriel son de trascendental importancia para la historia de la salvación2.
- Anunciación a Zacarías: Gabriel anunció a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista, quien prepararía el camino para el Salvador1,3,2.
- Anunciación a la Virgen María: La aparición más célebre de Gabriel es la Anunciación a la Virgen María, donde le comunica que concebirá y dará a luz al Hijo del Altísimo, Jesús. Este evento es fundamental para la Encarnación de Dios4,5,6,7,3,2,8. A través de Gabriel, Dios mismo le pide a María su «sí» para convertirse en la Madre del Redentor7.



