Veridiana aparece en las fuentes con variantes ortográficas (Viridiana y Veridiana), algo habitual en la transmisión de nombres propios a lo largo de los siglos. En lo relativo a su procedencia, se la presenta como nacida en Castelfiorentino, en la región de la Toscana, dentro de una familia noble que, con el tiempo, habría perdido parte de su antigua posición.1
Esta combinación -origen noble y posterior caída- es un motivo literario y espiritual que suele acompañar las biografías de santos: sirve para subrayar que la santidad no se funda en el prestigio social, sino en la conversión del corazón y en la libertad interior ante los bienes y los honores. En el caso de Veridiana, la tradición insiste en que su camino fue una respuesta concreta a una llamada que la condujo a una vida de retiro y entrega.1

